La mirada de un ex–chef
Antes de estar detrás de la cámara estuve detrás de los fogones. Eso me permite entender la lógica de un pase, el lenguaje de la cocina y el respeto por el producto. No solo fotografío platos: cuento el trabajo, el calor y la dedicación que hay detrás de cada servicio.
Platos que se sienten, no solo se ven
Busco la luz que realce texturas, contrastes y puntos de cocción. Trabajo con composiciones limpias y un ritmo visual que haga que el espectador casi pueda oler, saborear y tocar lo que está viendo. Desde un fine dining preciso hasta una brasa informal, adapto mi lenguaje a la esencia de cada propuesta gastronómica.
Espacios, equipo y ritual
La gastronomía también son barras, salas, manos, fuegos abiertos y mesas compartidas. Documento el ambiente, el servicio y el equipo en movimiento para construir una historia completa: no solo el plato final, sino todo el universo que lo hace posible.










